7/8/13

Camba, puñetas

Después de Haciendo de República no he vuelto a leer un artículo de Camba. Y ayer, ojeando una de sus mejores recopilaciones de artículos he vuelto a sonreír, aunque no tardé en hartarme. Pero, ¿de qué me había hartado? ¿cómo puede uno perder el gusto por ese fino humor de Camba?

Hoy, buscando otra cosa en ese Cuadernos (1957-1972) de Cioran, encuentro esta nota:
"No conozco nada más insoportable que la ironía continua, sin fallo, sin descanso, que no te deja tiempo para respirar y menos aún para reflexionar, la ironía, que debería ser delicada y ocasional... ¡vuelta grosera, es decir, automática! Incluso ella está destinada a degenerar, a seguir la ley común." 
Claro que la ironía de Camba acaba irritando como la amargura continua de Cioran acaba divirtiendo.